La primavera es una estación muy especial. Los prados se llenan de margaritas, dientes de león, prímulas… Los árboles se colman de hojas y se convierten en frondosas masas verdes. La vida bulle en el ritual anual de la naturaleza. Asistir a este espectáculo ya es toda una actividad.
Las mariposas y otros insectos tontean en los prados, los pájaros trinan extasiados por la conquista… Realizar rutas a pie, en bicicleta o en coche se convierte en una actividad muy placentera, perfecta para esta temporada. Después de un duro invierno, la primavera toma el relevo para regalarnos todo el esplendor de la naturaleza.
Puedes acompañar estas experiencias con visitas culturales a Triacastela con su iglesia de Santiago, al santuario de O Cebreiro y sus pallozas, a los museos de Quiroga, al monasterio de Samos con sus preciosos alrededores y su capilla prerrománica, al casco antiguo de Sarria…
Y tras tanto caminar, es obligado disfrutar de la estupenda comida local. Churrasco, truchas, anguilas y toda la gastronomía gallega está esperando a que le claven el diente. Tampoco hay que olvidar la feria del pulpo que todos los días 28 de mes se celebra en Triacastela.
Y, si estas actividades de primavera no resultasen suficientes, siempre puedes echar un vistazo a:


