El espectáculo cromático del otoño no tiene comparación con ninguna otra estación del año. Hay a quién le gusta más la primavera, pero no hay duda que las gradaciones de tonos ocres y marrones que conquistan los montes del valle de Triacastela son un delirio estético. Esto se debe a que la mayoría de árboles autóctonos de la zona son de hoja caduca.
Las rutas de senderismo a pie, escuchando el crujir de las hojas secas, o en bicicleta o en coche, son una delicia. Ir a recoger castañas o setas, siempre que se haya pedido permiso al dueño de la finca, puede ser una actividad perfecta para una tarde de otoño. Actividad que culminará en la cocina de la Pensión Rural Os Prados da Albela, cocinándolas al horno, haciendo una sopa de castañas, unas setas a la plancha, un arroz con setas….
También puedes disfrutar de la gastronomía local en los restaurantes de la zona, degustando quesos, embutidos, carne, pescado o verduras de excelente calidad. Aprovechando la visita al restaurante o al mercado, siempre puedes hacer un poco de turismo por la muralla de Lugo, o la zona de compras de Sarria, o hacer la ruta de senderismo de San Mamede o ver el magnífico paisaje del valle de Triacastela desde las montañas del Caurel.
Y, si estas actividades de otoño no resultasen suficientes, siempre puedes echar un vistazo a:


